Ir al contenido principal

La fe que mueve montañas (Marcos 9:14-29)

     Cuando Jesús baja del monte, luego de la transfiguración  encuentra una multitud reunida con el resto de sus discípulos, y estos estaban discutiendo con unos escribas por un muchacho endemoniado que no podían sanar. Cuando vieron a Jesús todos acudieron a él. El padre de este muchacho le cuenta su historia y le dice a Jesús: "si tu puedes hacer algo...ayúdanos" Es interesante notar que esta persona empezó a dudar de la capacidad del Señor para sanar, como sus discípulos no pudieron hacer nada tal vez el maestro tampoco pueda. Por eso el Señor le responde ¿como "si puedes"? todas las cosas son posibles para el que cree ¡Que maravillosa lección! Sus discípulos al tratar de sanar dejaron ver su falta de fe, y el Señor no oculto su malestar por la incredulidad, principalmente de sus seguidores. Pero esta situación Jesús la utilizó para enseñarles a todos sobre la verdadera fe.
     No se trata solo de tener buenas intenciones o pensar que tengo poder para sanar, como les pasó a los discípulos. Se trata de tener fe "porque el que cree todo le es posible" Notemos algo más, los discípulos andaban con Jesús, y trataban de ayudar a los necesitados y aun así les faltaba fe. Fíjate que podemos estar aprendiendo de la persona correcta, podemos tener buenas intenciones de ayudar al necesitado, podemos estar en el lugar correcto, pero esto no implica que tengamos fe. Al final de la jornada los discípulos le preguntaron al Señor porque no pudieron hacerlo ellos y él les contestó que necesitaban oración. ¿Queremos saber si tenemos fe? pues no dejemos de orar en todo tiempo y lugar, no dejemos de depender de Dios como lo hacía Jesús.
¿Cuánto tiempo dedico a la oración?
Te invito a leer Fe zombi

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar