Ir al contenido principal

El día de reposo (Marcos 2:23-28)

   En el día de reposo todo judío no debía realizar ningún tipo de tarea en obediencia a la ordenanza que Dios había establecido. Como leímos en estos versículos ellos le reclamaron a Jesús porque sus discípulos estaban arrancando espigas para comer, como notarás ni siquiera podían hacer esto ¡aunque tuvieran mucha hambre! Así también muchas otras cosas no estaba permitido realizar aunque significara salvar, ayudar o sanar, a alguien. Pero el Señor les dio un ejemplo para recordarles el lugar que ocupa el día de reposo. En Levítico 16:31 podemos leer el propósito que Dios había establecido para este día, podemos notar que el énfasis está en acercarse a Dios para buscar su perdón. Era un día para humillarse y buscar a Dios intensamente. 
     Esta situación me lleva a pensar en las actividades religiosas que realizo durante la semana como leer la biblia, orar, asistir a una iglesia. ¿Por qué asistís a una iglesia? ¿Cuál es el propósito? Creo que a veces también nosotros no tenemos en cuenta a Dios en nuestras actividades, aunque las cumplimos fielmente. 
     Señor, que tu Espíritu me revele las verdaderas intenciones de mi corazón para humillarme y buscarte con sinceridad.

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar