Ir al contenido principal

El endemoniado gadareno (Marcos 5:1-20)

     Luego de una maravillosa experiencia en el mar, llegaron a la tierra de los gadarenos y ¡valla que recibimiento! un endemoniado salió a su encuentro, reconociendo que Jesús es el Hijo de Dios. Este pobre hombre estaba sufriendo, y muchos trataron de controlarlo con ¡cadenas! pero el demonio era mas fuerte. Como leemos en el relato el gadareno recorría todas esas tierras día y noche, gritando e hiriéndose. Al parecer ya era costumbre para el pueblo verlo así. Pero Jesús llegó y lo libró ¡Gracias Jesús! el que estuvo endemoniado le rogaba al Señor que le permitiera acompañarlo, pero recibió una misión "ve y cuéntales a los tuyos las grandes cosas que hizo el Señor por ti..." ¿Te imaginas el rostro de sus familiares al verlo llegar en su sano juicio? Pero en este día me quedé meditando en la reacción del pueblo al ver y enterarse de lo sucedido, le pidieron a Jesús que se fuera ¿qué? Sí, le pidieron que se fuera... ¿Podían convivir con un endemoniado pero no querían conocer al que lo libró?  Aveces pienso que estamos tan lejos de Jesús que no podemos reconocerlo ni aunque lo viéramos hacer un milagro. 
     También pienso que aveces estamos tan acostumbrados a vivir en el chiquero que un buen baño nos parece una locura. 

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar