Ir al contenido principal

¡Quiero seguir a Jesús! (Marcos 9:38-42)

Fotografía
     Estoy con Jesús o no lo estoy, esa es la cuestión. Lo sigo o no, no existe un punto intermedio.
     Sus discípulos trataron de impedir que una persona utilice el nombre de Jesús por que no los seguía, tal ves creían que solo ellos tenían el derecho y la autoridad de sanar en nombre de Jesús. Nuevamente el Señor aprovecha para enseñarles otra lección. "...el que no está contra nosotros, por nosotros está." 
     Pues no se trata quien muestra mayor autoridad o poder, o quién cumple con mas requisitos para ser un seguidor de Jesús. Es tan simples como lo enseñó el Señor: o estoy de su lado o no lo estoy, es así de simple. Tan simple que si alguien hace un favor, por más pequeño que parezca, a un seguidor de Jesús este muestra estar de su lado y el Señor le dará su recompensa. Es tan simple y tan serio que hasta hacer pecar a un niño, por más "inocente" que parezca el error, sería mejor que esa persona muera.
     No existe una postura neutra, no puedo decir "no estoy ni con este ni con el otro, yo hago mi vida y no molesto a nadie" Mi conducta revela de que lado estoy. Sigo a Jesús o estoy en su contra, hasta mis pequeños actos me delatarán. 
     ¿De qué lado estás?

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar