Analicemos por un momento nuestras actividades diarias, de
todo lo que hago por Dios ¿cuánto dependo de él para hacerlo? de todo lo que
hago por Dios ¿cuánto me pidió él que haga?
Mateo 5:1-3 Vimos ayer que el Señor Jesús una vez que escogió a sus discípulos comenzó una etapa de preparación, de entrenamiento, y el Sermón del Monte es uno de esos momentos especiales que vivieron sus discípulos, en el que el Señor abrió su corazón y les enseño los principios fundamentales de su Reino. Podríamos decir que en cierto sentido les estaba describiendo cómo es el carácter de un ciudadano de su Reino y cuales son las consecuencias de vivir así. En este sentido, nosotros al ser sus discípulos también necesitamos conocer el verdadero carácter de un ciudadano celestial, para así poder evaluarnos y caminar, de la mano de Dios, hacia la madurez de nuestro carácter.
Comentarios
Publicar un comentario