Ir al contenido principal

La negación de Pedro - Devocional Cristiano

Marcos 14:27-31
La negación de Pedro
"Hoy me negarás"
le dijo Jesús a Pedro. El tiempo se acercaba, el Señor sabía que en cuestión de horas sería arrestado y que todos sus discípulos lo abandonarían, ¿cómo lo sabía? pues conocía las escrituras, Jesús cita Zacarías 13:7. Lo que también me sorprende es que, conociendo lo que pasaría, sabiendo que sus discípulos lo abandonarían, no los llamó traidores, o cobardes, es más les reveló que al resucitar los volvería a buscar. 

"Pedro, en esta noche me negarás..." Sin siquiera sospechar que esa noche arrestarían a Jesús, Pedro y sus compañeros confiesan que irían hasta la muerte con Jesús si así fuera necesario. Pero como podemos leer mas adelante, sucedió como esta escrito, los discípulos abandonaron a Jesús y Pedro lo negó. ¿Acaso los doce mintieron al Señor al decirle que no lo abandonarían, que no lo negarían? Creo que no, creo que verdaderamente estaban siendo sinceros, expresaron lo que verdaderamente sentían. Pero como podemos ver, cuando se presentan los momentos de prueba necesitamos algo más que una simple declaración emocional. No podemos pretender ganar grandes batallas solo si nos "sentimos" preparados. Cuando un soldado sale a la batalla, no solo necesita sentirse un ganador, necesita prepararse para la guerra, y equiparse para la guerra.
Dice Efesios 6:13 "...pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza." y a continuación se detalla toda la armadura que está a nuestra disposición, te animo a que la leas y meditemos en ella. 
Creo que muchas veces dijimos, respecto al pecado ¡no lo vuelvo a hacer! o ¡nunca lo haré! y tal ves sí fuimos sinceros, pero en el momento de la prueba volvimos a caer. Pues creo que es tiempo de equiparnos con TODA la armadura de Dios para resistir hasta el fin.

Comentarios

También puedes leer

El valor de la amistad - Devocional cristiano

¿Cuánto valoramos las amistades? ¿podrías enumerar la cantidad de amigos que tienes? Cuando de relaciones en general se trata podríamos tener en mente muchos conocidos, pero si hablamos de relaciones genuinas, nuestro circulo comienza a achicarse. Y esto esta bien, porque nuestros confidentes, nuestros compañeros de luchas, siempre son pocos.  Podríamos tener miles de "amigos" en las redes sociales, pero ¿quiénes de todos ellos caminan a mi lado a pesar de las circunstancias difíciles o buenas? 

Jesús ante Pilato - Reflexiones Cristianas

Marcos 15:1-5 Apenas amaneció todos los líderes religiosos acordaron llevar a Jesús ante Pilato y no precisamente para buscar justicia. La ley romana prohibía a los judíos condenar a alguien a la muerte, de no ser por esto de seguro hubieran matado a Jesús la noche que lo arrestaron. Por otro lado como no podrían acusarlo de blasfemia, ya que así no lograrían la pena de muerte, trataron de acusarlo de algún asunto político, diciendo que él se declaraba rey de los judíos o que enseñaba a la gente que no tenían que pagar impuestos al cesar, o de que era un alborotador de las multitudes. Como podemos notar, estaban decididos a condenar a la muerte al Señor, no les interesaban que lo encarcelen o que lo azoten, ellos querían la muerte. Frente a todas estas acusaciones dice el verso 5 "Pero Jesús ni aun con eso contestó nada, de modo que  Pilato se quedó asombrado." Pilato estaba asombrado, encontrarse con Jesús lo llenó de asombro.       Cua...

Las Bienaventuranzas - Devocional cristiano

Mateo 5:1-3 Vimos ayer que el Señor Jesús una vez que escogió a sus discípulos comenzó una etapa de preparación, de entrenamiento, y el Sermón del Monte es uno de esos momentos especiales que vivieron sus discípulos, en el que el Señor abrió su corazón y les enseño los principios fundamentales de su Reino. Podríamos decir que en cierto sentido les estaba describiendo cómo es el carácter de un ciudadano de su Reino y cuales son las consecuencias de vivir así.      En este sentido, nosotros al ser sus discípulos también necesitamos conocer el verdadero carácter de un ciudadano celestial, para así poder evaluarnos y caminar, de la mano de Dios, hacia la madurez de nuestro carácter.