Ir al contenido principal

El significado de la Pascua - Parte II

Día Viernes 
Jesús angustiado y triste en el huerto
      La noche anterior, luego de compartir la cena, Jesús y sus discípulos salieron al huerto de getsemaní como acostumbraban hacerlo. Allí Jesús le pidió a Pedro, Jacobo y a Juan que lo acompañaran para orar. Conociendo que su hora había llegado y que el peso de todo el pecado de la humanidad caería sobre él, comenzó a angustiarse y entristecerse en gran manera. Jesús sabía lo que pasaría, pero sus discípulos no tenían ni la mas pequeña idea. 

Estaban en el huerto, el mismo lugar que frecuentaban siempre, por lo que era fácil encontrar a Jesús, pero él no se escondió, no huyo. Angustiado en gran manera busco a Dios, derramó su alma en oración sabiendo que no había otro camino más que la cruz. 
     Esa noche Jesús fue arrestado, sus
Jesús ante el concilio es interrogado
discípulos lo abandonaron, huyeron, mientras que al Señor lo llevaron para interrogarlo; se burlaron y golpearon, y en la madrugada del viernes lo llevaron ante el concilio para declarar. A medida que fueron pasando las horas, el Señor estuvo frente a Pilato, Herodes y la multitud que se había reunido en el palacio esperando la sentencia. Mientras los fariseos insistentemente, incitando al pueblo, gritaban a Pilato ¡crucifícalo! 
    En Isaías 53 encontramos, respecto de Jesús: 
...Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el Señor hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros. Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca. Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte..." 
     En estas pascuas ¿qué recordamos? Pues que un día como hoy Jesús entregó su vida por todos nosotros, el sufrió el castigo de nuestros pecados. Continúa diciendo Isaías: 
"...Se le asignó un sepulcro con los malvados, y murió entre los malhechores, aunque nunca cometió violencia alguna, ni hubo engaño en su boca... ...Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los trasgresores. Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores." 
     Quisiera pedirte que tomes un minuto y medites en este gran acontecimiento. Nadie merecía la muerte de Jesús, nuestros actos nos condenaban, pero Jesús decidió ocupar nuestro lugar. Él ocupó tu lugar en la cruz. 


También puedes leer:

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar