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El significado de la Pascua - Parte III

Día sábado 

La tumba de Jesús sellada Un día triste, el creador del cielo y la tierra yacía en el fondo de una tumba. Sus discípulos, llenos de dolor y angustia por la pérdida de su maestro, se encontraban escondidos en una casa, quizás con miedo a lo que les podría ocurrir. Si así trataron a su maestro, ¿que les espera a ellos?

      Creo que no hay dolor mas fuerte, que el dolor de la pérdida de un ser amado. Este era el dolor que estaban sintiendo sus discípulos, ellos habían compartido momentos maravillosos con el Señor, y hasta tenían la esperanza de ver a Jesús gobernar sobre Israel y devolverle su gloria... pero él estaba muerto. ¿Cómo te sentirías en lugar de estos discípulos? ¿qué sensaciones tendrías luego de haber presenciado semejante expresión de injusticia ante la condena de Jesús? ¿Qué hizo él para merecer tal sufrimiento, morir y ahora yacer en el fondo de una tumba? Aunque esta situación era inexplicable para sus discípulos, así debía suceder. El Señor solo estaba cumpliendo su propósito, ocupar nuestro lugar; pagar nuestras deudas; librarnos de la esclavitud del pecado y la muerte. 
     Dice Romanos 6:8-11 
"Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él. En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios. De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús." 

     "Considérense muertos al pecado", así como una persona muerta no puede mover ni siquiera un pequeño músculo, así también nos debemos considerar respecto a nuestra antigua vida pecaminosa, ella está muerta. Por lo tanto mi nueva vida en Cristo, no puede ser opacada por mi antigua manera de vivir. Ya que esta última no tiene poder sobre mi nueva vida, pues ahora vivo para Dios y no para el pecado. Jesús murió y con él mi antigua manera de vivir. 
     En este día considera tu manera de vivir. ¿Crees que aun eres esclavo del pecado? ¿luchas a diario con algún vicio o mal hábito que te mantiene lejos de Dios? Pues te quiero decir que Jesús murió también por esos pecados, y él te dio la libertad de ellos. El pecado ya no tiene dominio sobre tu nueva vida en Cristo. Tienes la victoria y el poder del Espíritu Santo para vencer a la tentación. Por otro lado, también te animo a que busque a un hijo de Dios de tu confianza para que te aliente y acompañe en la vida cristiana, y también te ayude a abandonar tu antigua manera de vivir, y empezar a disfrutar la libertar que el Señor te concedió a través de su muerte.


El significado de la Pascua - Parte I
El significado de la Pascua - Parte II

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