Ir al contenido principal

La familia que agrada a Dios - Devocional cristiano

Dios en el centro de nuestras vidas
Colosenses 3:18-20 
     ¿Cómo está compuesta tu familia? ¿con quién vives? ¿eres padre, esposo o esposa, eres hijo? Creo que todos tenemos un concepto de familia, lo aprendimos o nos lo enseñaron directa o indirectamente a través de nuestra vivencia familiar. ¿Pero cual es el modelos de familia que agrada a Dios? 

     Quisiera que por un momento pienses en tu familia. ¿qué te agrada de ella? ¿qué te desagrada? ¿cómo te imaginas la familia que desearías tener? Pero más allá de las conclusiones a la que podemos llegar respecto a nuestra opinión de las virtudes y defectos de la familia, la palabra de Dios nos resalta las características importantes a moldear en ella: 

Verso 18 "Esposas, sométanse a sus esposos..." 
Verso 19 "Esposos, amen a sus esposas..." 
Verso 20 "Hijos, obedezcan a sus padres..." 
     Medita en tu rol, como esposo o esposa o como hijo. ¿Puedes decir que éstas características describen a tu familia? ¿en qué se diferencian? ¿por qué? ¿Crees que es posible cambiar? Dios es el inventor de la familia, y para su cuidado y crecimiento estableció los parámetros para una vida familiar llena de amor, contención, crecimiento, etc.

   Dios puede transformar tu vida y la de tu familia, no importa la condición en la que se encuentre, ni el lugar en donde vives, busca a Dios y pídele que intervenga en tu familia. Si crees que estos versos describen a tu familia, pues agradecer a Dios por lo que hizo.

     
     Por otro lado, si tu deseo es que tu familia sea transformada; si deseas ver como Dios cambia tu vida familiar a la imagen que él desea. La mejor decisión que puedes tomar, tu y todo tu grupo familiar, es la de buscar consejo de Dios por medio de su Palabra. Orar y leer su Palabra juntos, separar un tiempo familiar y todos unidos meditar en su Palabra. 

     ¿Te animas a desafiar a tus padres y hermanos a hacer una reunión familiar, separar un día y hora para leer su Palabra y orar todos juntos?
     Con  mi familia tenemos un encuentro familiar cada semana, leemos su palabra, oramos y buscamos su consejo. 

     Comencé a publicar unos encuentro en una página, si deseas puedes tomarla como ejemplo de como empezar.
     Tengo 3 hijos pequeños, por eso las meditaciones están orientadas a su edad, pero pueden ser adaptadas para todas las edades. 

click aquí►►► Devocionales para la Familia

Comentarios

Publicar un comentario

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...