Ir al contenido principal

La siembra y la cosecha - Reflexiones cristianas

Gálatas 6:6-10
     ¿Cuál es tu fruta favorita? ¿es fácil de conseguir? ¿te gustaría tener una planta en tu casa? así podrías comer del fruto en cualquier momento. No podemos esperar a que un árbol cualquiera nos de el fruto que deseamos, necesitamos sembrar el árbol adecuado
     En la porción de hoy nos encontramos con un principio muy practico e inevitable en la vida. Verso 7 "...cada uno cosecha lo que siembra." Si queremos tener buenos amigos, pues debemos sembrar buenas relaciones; si no queremos engordar debemos sembrar buenos hábitos alimenticios, podríamos engañar a las personas mintiendo que no entendemos porque estamos engordando, pero en lo profundo sabemos que solo estamos cosechando los frutos de un mal hábito alimeticio. Pero lo mas importante es que de Dios nadie se burla, pues él conoce las intenciones de nuestro corazón.
     Si lo que siembras es tan importante, ¿qué prefieres sembrar, buenas o malas acciones? Notemos que hasta la persona que recién esta aprendiendo la palabra de Dios no tiene excusa, ya que el verso 6 dice "los que reciben enseñanza de la palabra de Dios deberían proveer a las necesidades de sus maestros..." Por otro lado si ya llevas años en la vida cristiana, ¿estas sembrando para la carne o para el Espíritu? ¿que frutos esperas recibir?
     Por otro lado, creo que en el camino de la siembra nos podemos encontrar con el desaliento, ya que puede pasar mucho tiempo sin ver un pequeño fruto, pero podemos confiar en la promesa de nuestro Dios que a su debido tiempo cosecharemos, no nos desanimemos "...siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe." (verso 10)

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar