Ir al contenido principal

¿Quién es el Señor de mi vida? - Meditaciones cristianas

1º Juan 2:15-17
Jesús en el centro de mi vida
     Llegamos a unos versículos que siempre nos genera un conflicto, por lo que en general tratamos de eludir o minimizar sus implicancias, o nos convencemos que lo estamos obedeciendo. Léelo con mayor detenimiento.

     Nuevamente vemos a Juan confrontando con la verdad, o es blanco o es negro, no podemos hablar de grises.

     Recuerdo cierta vez cuando mi hijo estaba jugando con un balde, y cuando terminó de llenarlo con juguetes pretendía introducir mas objetos al balde pero ya no cabía, esto sucedió hasta que aprendió que no pueden ocupar dos objetos un espacio cuando solo cabe uno. Parece un concepto simple, pero a la edad de 1 año y unos meses descubrir esta vedad lo llenó de alivio y dejó de renegar con el balde. 

     A veces me veo como mi hijo, tratando de llenar mi vida con lo que el mundo ofrece y al mismo tiempo pretendo llenarme de Dios. Es un concepto simple también, pero pareciera que aun no entendí que en mi corazón no puede haber dos señores aunque pretenda vivir así. 

     Creo que Juan tenía bien en claro las enseñanzas de Jesús, el Señor dijo
"Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro..." (Mt.6:24) 
En este mismo sentido, no podemos amar lo que el mundo ofrece y pretender también amar a Dios, "si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre" (verso 15).

     Toma unos minutos para reflexionar ¿Qué es lo que el mundo te ofrece? ¿Puedes identificar los deseos que pretenden ocupar el primer lugar en tu vida? Recordemos que nada de lo que el mundo promete es permanente, pronto acabará, "...pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." (verso 17)

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar