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Testigo de Jesucristo - Reflexiones cristianas

1º de Juan 1:1-4
Juan el discípulo amado
     ¡Te lo juro, yo lo vi! ¿Cuantas veces utilizamos esta frase? Con esta expresión, a veces pretendemos resaltar la veracidad de nuestros dichos. Más aun, si lo que pretendemos dejar en claro es muy importante, buscamos la manera de comunicarnos con toda claridad. ¿Recuerdas alguna experiencia en la que trataste de contar algo y te resulto difícil hacer que te crean?

     Teniendo en cuenta los versículos que leímos, en ellos podemos notar el sentido de esta carta. Juan estaba preocupado por los creyentes, el podía notar que la vida de los cristianos no era la que Jesús deseaba, por lo que era imprescindible que todos pudieran entender el verdadero significado de la vida cristiana, el fundamento de la iglesia. 

     Parafraseando, Juan decía: 
"yo lo vi con mis propios ojos, yo lo escuche con claridad, y esto es lo que te quiero contar porque de esto se trata la vida cristiana
El no necesitaba jurar que lo había visto y oído, nosotros tampoco porque Jesús es la verdad y él habita en nosotros, y al hablar de Jesús hablamos de la verdad.

     Por un momento te pido que cierres los ojos y te imagines que estas de pie al lado de la cruz. La crucifixión de Jesús fue tan real que si pudieras tocar sus pies, tus manos se empaparían de sangre, y si tocaras el madero sobre el cual esta colgado el Señor podrías astillarte un dedo.

     Jesús fue y es real, el estuvo en la cruz y quiere estar hoy en tu corazón; y si ya está en tu corazón entonces tienes la vida eterna (verso 2) y esta verdad nos permite permanecer en comunión entre todos, a pesar de que no te conozca o de donde te encuentres, la vida de Dios en nosotros nos une (verso 3). 

     Por último esta verdad nos llena de gozo, solo esta verdad nos llena, nos completa (verso 4). No se trata de cuanto dinero pueda obtener o de los títulos que pueda lograr o de la persona que pueda estar a mi lado, nada de lo que el mundo me pueda ofrecer me llenará de gozo.

     En este día recuerda estas verdades. Jesús no quedó en la historia, el quiere estar en tu corazón y quiere hacer historia a través de tu vida.

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