Ir al contenido principal

Jesús nos enseña a amar - Reflexiones cristianas

1º Juan 4:8-21
En la porción de hoy nos encontramos nuevamente con Juan enseñándonos acerca del amor. Evidentemente para Juan no era un tema menor, sino que era tan determinante que expresa "el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor" (verso 8)

 Como vimos en meditaciones anteriores, el amor es la marca distintiva de todo creyente, amar a Dios y al prójimo es un tema que no podemos eludir ya que en nuestras vidas Dios derramó de su amor y nos enseñó y demostró que amar forma parte de la esencia de la vida cristiana.

   Una vez escuché el siguiente ejemplo, creo que todos tuvimos la oportunidad de ver un avión, y seguro que alguien habrá podido volar. Pero lo que quiero que notemos es que un avión sigue siendo avión aunque esté en el suelo guardado y sin volar por muchos años, pero solo cuando está en el aire cumple el verdadero propósito de su existencia. Así sucede con nuestras vidas, si entregaste tu vida a Dios eres su hijo, y esa condición nadie la puede cambiar, aunque no ames a tu prójimo. Pero cuando amas a Dios y a las personas estás cumpliendo el verdadero propósito de tu existencia.

     ¿Es posible amar sin condición? la respuesta es un rotundo SI. Jesús lo demostró en la cruz y si él nos amó así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros (verso 11). Tal vez alguien podría objetar "pero estamos hablando de Jesús, yo no se como amar". Respondo: pues de eso se trata, ya que nosotros podemos amar porque El nos amó primero (verso 19).
     ¿Cómo se si amo a Dios? pues evaluando mi amor al prójimo, ya que no puedo decir que amo a Dios, a quien no he visto, y aborrecer a mi prójimo a quien sí veo.
     "Y él no ha dado este mandamiento: el que ama a Dios ame también a su hermano." (verso 21)
     Recuerda en este día, cuando tengas la oportunidad de amar a tu prójimo, en realidad estarás frente a la oportunidad de expresar el verdadero sentido de tu existencia.

Comentarios

También puedes leer

Jesús mi razón de vivir - Devocional cristiano

Colosenses 3:1-4      En una sociedad tan consumista en la que vivimos, parece casi imposible dejar de pensar en lo que nos falta, o deseamos obtener.  Todos los días nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a pensar en función de necesidades, por ejemplo: que vamos a comer; como nos vamos a vestir; cuando podremos comprar el auto o la casa; o cuando nos aumentarán el sueldo; etc.  ¿Cuánto tiempo ocupan estos tipos de pensamientos en mi mente? ¿dónde están enfocados mis pensamientos? Creo que es inevitable ver cómo mis fuerzas, y emociones se dirigen hacia donde está enfocado mis deseos.      ¿Qué principio y consejo encontramos en los versículos que leímos? Primero que tenemos una vida nueva, y esta vida proviene de Cristo, si mi vida proviene de él ¿por qué no concentrar mi atención en él? Si Jesús me da vida, ¿acaso no sabrá lo que es importante para mi vida? ¡Claro que sí!      ¿Qué puedes hace...

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...

Versículo para memorizar