Filipenses 2:14-18
Anteriormente vimos como Pablo animaba a su amigos filipenses a seguir a Cristo, a vivir a Cristo. ¡Trabajen en su salvación! esfuércense por vivir a Cristo les decía.Continuando en ese sentido vemos que ahora aclara un poco mas su consejo. En el verso 14 dice "Háganlo todo sin quejas ni contiendas." En el servicio a Dios podemos encontrar mucho de esto, de seguro que en la iglesia de filipos también había hermanos que discutían o se quejaban en la obra. Pero evidentemente esta actitud no corresponde al carácter de un hijo de Dios.

Recordemos que la obra es de Dios, no es del pastor ni de un grupo de hermanos. Si nos quejamos o peleamos, contra el Señor de la obra lo hacemos.
Continuando con el verso 15 leemos que nuestra actitud correcta debe ser la de un hijo de Dios que brilla en medio de la oscuridad. Jesús lo dijo, Mateo 5:14 "ustedes son la luz del mundo." Debemos brillar como las estrellas en el firmamento. No tenemos que ser parte del problema en el servicio a Dios, no nos permitamos ser la piedra de tropiezo en la obra. Debemos ser la solución, los facilitadores en el servicio, la luz en medio de la oscuridad.
Aferrados a Su Palabra y no a nuestra opinión sirvamos en la Obra de Dios. Ese era el deseo de Pablo, sabiendo que su hora de partida podía ser en cualquier momento. Su deseo era ver a sus hermanos trabajando codo a codo, en armonía y brillando en medio de la oscuridad.
Que nuestro esfuerzo y sacrificio en el servicio sea un olor agradable a Dios, como un perfume que llega hasta Él. ¿Puedes imaginar que olor generamos cuando servimos quejándonos o peleándonos? me imagino que somos como el humo que no se puede respirar y que solo irrita a los ojos.
Comentarios
Publicar un comentario