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La familia de Jesús - Devocional

Marcos 3:31-35
     Nuevamente Jesús con una declaración contundente: "Porque cualquiera que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y hermana y madre."  Desde pequeño Jesús demostró su compromiso con la voluntad de Dios (Lucas 2:49) y así vivió, obedeciendo a su Padre celestial.
     ¿Eres parte de la familia de Dios? dice Mateo 7:21 "No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos , sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos."  ¿En todas mis actividades, tengo en cuenta la voluntad de Dios? Dice 1 Juan 2:17 "El mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre."
1 Juan 3:23 Y éste es Su mandamiento: que creamos en el nombre de Su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros como El nos ha amado. ¿crees en Jesús? Hoy tenemos una nueva oportunidad de obedecer a nuestro Dios.

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¿Cuánto valoramos las amistades? ¿podrías enumerar la cantidad de amigos que tienes? Cuando de relaciones en general se trata podríamos tener en mente muchos conocidos, pero si hablamos de relaciones genuinas, nuestro circulo comienza a achicarse. Y esto esta bien, porque nuestros confidentes, nuestros compañeros de luchas, siempre son pocos.  Podríamos tener miles de "amigos" en las redes sociales, pero ¿quiénes de todos ellos caminan a mi lado a pesar de las circunstancias difíciles o buenas? 

Versículo de aliento

El amor que restaura

1º Juan 2:7-11      Creo que todos, en alguna oportunidad, nos peleamos con una persona. Alguna diferencia con un compañero de estudio, un amigo del barrio, un familiar, etc. pudo haber provocado que se encienda nuestra ira y hayamos preferido alejarnos que perdonar. Claro que deberíamos diferenciar entre grandes o pequeñas peleas, pero ahora nos centraremos en aquellas que nos alejan, nos separan, nos hieren y que a pesar de saber que debemos perdonar y amar a nuestro prójimo nos resulta difícil hacerlo.      Las relaciones humanas nunca fueron fáciles, desde la caída del hombre en pecado podemos relatar miles de historias de divisiones, heridas y hasta muerte como consecuencia de alguna discusión. En esta oportunidad, Juan escribe a una iglesia que no era una excepción, había discusiones y divisiones entre hermanos.      Los creyentes de esta amada iglesias, al igual que nosotros, conocían muy bien un mandamiento antigu...