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Somos ciudadanos del Reino - Devocional cristiano

Filipenses 3:12-21

     Leamos varias veces esta porción. ¿que piensas? A mi me dio la sensación que lo escribió un Atleta Olímpico, uno que está totalmente concentrado para la próxima carrera. Pareciera que escribe un medallista que obtuvo muchos títulos, pero sabe que tiene muchos desafíos por delante y debe seguir trabajando y perfeccionándose.

     Hace un tiempo atrás escuche una entrevista hecha a un futbolista famoso, con muchos títulos en sus hombros y hasta una copa del mundo, ya se encontraba en edad de retiro y su contrato con su club ya se había terminado. Muchos especulaban que de seguro colgaría los botines. Pero no fue así, decidió afrontar un nuevo desafío en otro club de otro continente, y con nuevos objetivos a alcanzar. Y en esta entrevista dijo que a pesar de todos sus logros aun sentía que tenía mucho que aprender y que seguiría trabajando duro y a mayo intensidad para alcanzar sus nuevos objetivos.

     En estos versículos vemos a Pablo decir, no soy perfecto ni lo he alcanzado todo (v12), pero sigo trabajando para ver si logro alcanzar aquello por lo cual el Señor me alcanzó a mi. Estando encarcelado, y con todo el trabajo sacrificado que ya había realizado, podríamos haberle dicho, tranquilo Pablo ahora descansa, ocúpate solo de ti. Pero él nos responde en el verso 14 ...sigo avanzando hacia la meta...

     Si crees que eres perfecto (v15)y tienes muchas medallas ganadas pues también debes seguir el ejemplo del Apóstol (v17), "...olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece...(v13,14)

     Esta es la mentalidad de un ciudadano del Reino (v20). Día tras día nos debemos esforzar por alcanzar la meta. Podríamos enumerar muchos logros o fracasos en nuestra carrera, pero nuestro enfoque debe esta puesto en la meta que Dios nos trazó al alcanzarnos. Por lo tanto nos olvidemos de lo que paso atrás y sigamos trabajando día a día sin pensar en el retiro, jubilación o vacaciones, ya que de ese día el Señor se ocupará, y allí seremos transformados y seremos como él y disfrutaremos de su eterna presencia. (v21)

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