Ir al contenido principal

Ciudadanos del cielo - Devocional cristiano

Filipenses 1:25-30

Pablo conocía perfectamente el camino de la vida cristiana. Jesús lo había llamado a su servicio y desde ese primer encuentro que tuvo con el Señor no dejo de proclamar las buenas noticias. Había vivido todo tipo de experiencias, buenas y malas. Que maravilloso habría sido estar sentado cerca de Pablo y escuchar sus historias llenas de aventuras. Muchas de ellas las tenemos escritas en la biblia, y aquí en Filipenses podemos leer en el verso 4:12
Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancia... 
Verdaderamente podemos notar que vivía para Cristo, su yo estaba clavado en la cruz. No se preocupaba por él mismo.
Carta a los Filipenses

En esta porción final del capitulo 1 podemos leer que él mismo dice que partir con el Señor era lo mejor que le podía pasar. Así terminarían sus sufrimientos y podría comenzar a disfrutar de la presencia de su Señor. Pero también tenía en claro que la Iglesia aun lo necesitaba. Y así, nuevamente, deja de lado su deseo y espera volver a ver a los creyentes para seguir sirviendo.

En el verso 27 dice "pase lo que pase...", seguir preso por mucho tiempo, su muerte o liberación, lo importante es que vivan de una manera digna del evangelio de Cristo, sin temor al adversario y sin retroceder ante el sufrimiento (vs 27,28)

En este capítulo Pablo nos habla de la esencia de la vida cristiana, lo que significa. Y lo podemos ver reflejado en el verso 21
"Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia" 
Que nuestro Dios nos llene de su presencia, y nos animemos cada día a caminar con Jesús y a morir a nuestro egoísmo.

COMENTA, COMPARTE
GRACIAS

Comentarios

También puedes leer

Las Bienaventuranzas - Devocional cristiano

Mateo 5:1-3 Vimos ayer que el Señor Jesús una vez que escogió a sus discípulos comenzó una etapa de preparación, de entrenamiento, y el Sermón del Monte es uno de esos momentos especiales que vivieron sus discípulos, en el que el Señor abrió su corazón y les enseño los principios fundamentales de su Reino. Podríamos decir que en cierto sentido les estaba describiendo cómo es el carácter de un ciudadano de su Reino y cuales son las consecuencias de vivir así.      En este sentido, nosotros al ser sus discípulos también necesitamos conocer el verdadero carácter de un ciudadano celestial, para así poder evaluarnos y caminar, de la mano de Dios, hacia la madurez de nuestro carácter.

El poder para vivir - Devocional

Filipenses 4:1-7      Llegamos al último capitulo, las últimas recomendaciones de Pablo y una revelación poderosa para el vivir cristiano.      Nuevamente vemos como el Apostol los trata con mucho cariño, les dice "...hermanos míos, a quienes amo y extraño mucho..."(v 1) Él los tenía en un lugar muy especial en su corazón, y como un padre amoroso que se preocupa por sus hijos les aconseja. Les anima a mantenerse firmes, pues recordarlos así le llenaba de alegría el corazón.      También podemos ver que, como en toda comunidad, no podía faltar las diferencias entre hermanos. La Iglesia de Filipos no podía ser la excepción. Notemos que dos personas muy amadas y activas en el ministerio estaban peleadas, Pablo les ruega que se pongan de acuerdo y que la comunidad las ayude a dejar las diferencias de lado y continuar en el servicio (V 2,3). Práctico y simple, no conocemos en detalles cual fue el conflicto entre estas hermanas, pero Pablo...

Las bienaventuranzas - Los compasivos

Mateo 5:7      En el reino de los cielos los hijos de Dios tienen un corazón misericordioso. Recordemos que las bienaventuranzas describen el carácter del ciudadano del reino, y ya meditamos que el cristiano es pobre en espíritu y solo en Jesús encuentra satisfacción y plenitud, sin él nada somos. Caminando con Jesús somos desafiados a vivir en santidad, en humildad, alejados del pecado. Como hijos de Dios, ciudadanos de su Reino, tenemos el desafío diario de reflejar a Jesús en nuestras vidas y que nuestros familiares, amigos, vecinos compañeros de trabajo o de estudio puedan conocer ese poder transformador del Espíritu Santo en sus vidas, así como lo estamos experimentando nosotros.