Filipenses 2:25-30 Al terminar este capítulo nos encontramos con otro ejemplo de hijo de Dios. Así como Pablo tenía el sentir de Cristo, al igual que Timoteo, Epafrodito también demostró el amor que tenía por la obra del Señor. Cuando la Iglesia en Filipos se enteró de la situación del Apostol, no demoraron en enviar a su pastor Epafrodito con una ofrenda y para ayudarlo en lo que fuere necesario. Como cuenta Pablo, en verdad Epafrodito estuvo enfermo y apunto de morir. Pero Dios en su misericordia lo sanó. Y al parecer ya había pasado tiempo de la llegada del pastor, por eso se preocupaba de como estarían los hermanos. Pablo en el verso 29 dice "...denle el honor que una persona como él se merece". Epafrodito había arriesgado su vida por la obra y no esperó recibir nada a cambio por ello. Notemos que él estaba preocupado por sus hermanos, y antes estuvo preocupado por Pablo. Pienso que tal vez otra...
No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. Santiago 1:22 ¡Gracias por tu visita!